Con el fin de garantizar la calidad del agua potable que llega a los hogares, el Ejecutivo orozkoarra ha iniciado dos actuaciones que tienen el objetivo de evitar los posibles problemas de cloración que se puedan dar en los depósitos de agua potable. Para poder llevar a cabo estas actuaciones, el Ayuntamiento ha conseguido una subvención de 65.000 euros concedida por el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Bizkaia.
La primera de estas medidas consiste “en la revisión y sustitución de las piezas del sistema de cloración para los depósitos situados en los barrios de Ibarra y Urigoiti, de tal manera que se corrijan los niveles de cloro existentes”, detalla el máximo edil local, Josu San Pedro.
Por otra la parte, la segunda de las actuaciones consistirá en la instalación de tres plantas de cloración intermedia en los depósitos de agua emplazados en los barrios de Arrugaeta, San Miguel y Zugutzu. "La gran cantidad de depósitos y de kilómetros que recorre nuestra red de abastecimiento, provoca que las concentraciones de cloro sufran variaciones, de ahí esta última actuación”, precisa San Pedro.
Este paquete de medidas se tiene previsto que esté concluido para finales del mes de febrero.
Nivel de aluminio controlado
El alcalde recuerda que el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ha calificado el agua de la localidad como deficiente en los años 2007, 2008, 2010 y 2011. Para evitar más calificaciones de este tipo, el Ejecutivo está trabajando en actuaciones "que hagan que en Orozko dispongamos de un agua de consumo de calidad para todos los vecinos y vecinas”.
A pesar de las medidas adoptadas, a principios de enero de este año el agua del depósito de Mantzarraga presentó niveles altos de aluminio, debido a una actuación ajena al personal del Ayuntamiento. "Ha sido un error puntual que esperemos que no se repita. Desde luego, haremos todo lo posible para que así sea", puntualiza San Pedro.