El mejor café de Euskadi lo prepara Mikel Alonso Mota, del Mesón La Tortilla (Bilbao). Así lo decidieron los jueces del VII Campeonato Barista Fórum del Café de Euskadi, organizado ayer en el Basque Culinary Center de San Sebastián, con la participación de 8 profesionales. El certamen fue organizado por el Fórum Cultural del Café, asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetivo fomentar la cultura y el consumo del café de calidad.
Durante su participación, Mikel Alonso Mota utilizó cafés de origen Costa Rica Tarrazú. El nuevo campeón, que releva en el palmarés a Áxel Simón, ganador en 2011, representará a Euskadi en la final del Campeonato de España, que se celebrará a finales de año. A su vez, los tres finalistas del certamen nacional participarán en el IV Campeonato Barista de Andorra, España y Portugal.
Mikel Alonso Mota se impuso a los otros siete baristas inscritos: Iván Fernández (Cafetería Jai Berri, Durango), Sara Revilla (Sandwicoffe, Bilbao), José María Aguirre (La Roca del Fraile, Erandio), José Manuel Orive (Círculo Vitoriano, Vitoria), Imanol Lojo (Cafetería Anetxe, Irún), Maite Madariaga (Basque Culinary Center, San Sebastián) y Antonio Martínez (Basque Culinary Center, San Sebastián).
La mejor bebida de especialidad y el mejor espresso, realizados por vascos
El Campeonato de Euskadi compartió sede con los campeonatos de La Rioja y Navarra. De entre los participantes de las tres comunidades autónomas, que constituyen la Zona Norte del Fórum Cultural del Café, fueron premiados los autores del Mejor Espresso, la Mejor Bebida de Especialidad Sin Alcohol y el Mejor Capuccino. La mejor bebida de especialidad fue realizada por el campeón vasco, Mikel Alonso Mota, mientras que otro concursante de Euskadi, José Mari Aguirre Arregui, de La Roca del Fraile (Erandio) fue el autor del mejor espresso. Por su parte, el concursante de La Rioja Ioan Canciu fue premiado por el mejor capuccino.
Para la bebida de especialidad sin alcohol, Mikel Alonso Mota hizo un guiño a la sinergia entre los mundos del café y el vino, preparando una bebida con zumo de uva recién exprimido, espuma helada de mosto y café helado.
31 minutos para preparar 10 bebidas
Durante la competición, los concursantes dispusieron de 15 minutos para poner a punto la máquina de café, el molino y demás accesorios necesarios, y 16 minutos más para preparar cuatro espressos, dos cappuccinos decorados, dos bebidas de especialidad sin alcohol con base de espresso y dos bebidas de especialidad con alcohol con base de espresso.
Los jueces valoraron aspectos como gusto, aroma, cuerpo, balance y densidad de la crema. Además, también tuvieron en cuenta el grado de pericia del barista en el control, uso y ajuste de cafetera y molinillo, la limpieza general del área y máquinas, la temperatura correcta de servicio de las bebidas, el grado de dificultad de las preparaciones de especialidad o la presentación, explicaciones, actitud y vestimenta de los concursantes.
Prestigiar la profesión
Divulgar la cultura del café y prestigiar la profesionalidad del barista son los objetivos de estos campeonatos, organizados por el Fórum Cultural del Café, una asociación sin ánimo de lucro, creada en julio de 1996, que aglutina a nivel nacional a los amantes de este aromático producto, para fomentar la cultura y el consumo del café de calidad. Entre sus finalidades también está la de velar por el interés general de todas las personas y empresas involucradas en la cadena de producción, distribución y consumo, organizando actividades de interés para sus asociados, de carácter formativo, técnico, artístico, lúdico o cultural.
La participación del barista en estos campeonatos supone un aumento de su popularidad, y por lo tanto en consumidores para su establecimiento, sobre todo si queda bien clasificado. Además, la repercusión en los medios de comunicación es alta, ya que el concurso es espectacular y las figuras que se consiguen con los capuccinos son puro arte.
La preparación de café elevada a arte
En la mayoría de los casos, la preparación de café en la hostelería queda limitada a los típicos cafés espressos, cortados, manchados y cappuccinos. Desde hace unos años, sin embargo, ha surgido un movimiento que apuesta con fuerza por el arte en el café y propone como alternativa a las preparaciones clásicas, otras más trabajadas, como cappuccinos decorados con flores, corazones u otras formas dibujadas con la leche emulsionada, o simplemente, tazas perfectas de espresso.
Quienes integran este movimiento son auténticos profesionales en la materia, a los que se les puede exigir la perfección en la elaboración de estos preparados. No sólo tienen conocimientos superiores con relación a la preparación del café, sino que, además, conocen con cierta profundidad el producto en sus diferentes facetas, orígenes, mezcla y tueste. A este grupo de profesionales se les llama baristas. Seguramente, esta no sea la palabra más acertada para el mercado español, pero debemos usarla, ya que es la aceptada a nivel mundial.
El movimiento barista surgió en el año 2000, cuando un grupo de amigos de los países escandinavos quisieron dar a conocer al mundo sus inquietudes cafeteras. Para hacerlo, organizaron el primer Campeonato Mundial especializado en la preparación y servicio de café, que se celebró en Montecarlo con un éxito espectacular.
En España, es el Fórum Cultural del Café quien ha creado y registrado el Campeonato Nacional de Baristas. Esta entidad sin ánimo de lucro, está integrada tanto por profesionales del sector como por amantes de este aromático producto, siendo su objetivo principal trabajar para fomentar el conocimiento del café de calidad en nuestro país.
Más de 30 millones de tazas de café al día
En España existen más de 300.000 bares y restaurantes que sirven más de 30 millones de tazas de café diarias, no es de extrañar, pues, que la importancia del barista cada día sea más relevante.
La cultura del café, entendida en este caso, como la divulgación del conocimiento de que el café es algo más que una bebida, de color negro y de sabor amargo, que se toma en el desayuno y después de las comidas, tiene en la persona que lo prepara y sirve, el barista, su mayor exponente para que el consumidor la conozca y la comprenda. Es evidente que es necesario que el café en origen tenga un proceso que se preocupe de obtener un estándar de calidad alto y que las empresas que lo adquieren, tuestan, envasan y comercializan presenten una gama de productos de alta calificación. Pero ambas cosas ya existen. Y no debemos olvidar las máquinas para preparar la infusión, entre las que podemos encontrar verdaderas maravillas de la tecnología. Pero todo este esfuerzo no serviría de nada, si en el momento de la preparación, un profesional no sabe tratar el producto.
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