¿Por qué alargar la vida con un sufrimiento innecesario, cuando contamos con los medios suficientes para evitarlo?
El Pasado día 28 de junio, estuve por primera vez en un pleno del Parlamento Vasco, el motivo que me llevo allí la futura Ley de Muerte Digna, ese día se trataba en la cámara vasca y quise ver de primera mano las exposiciones y argumentaciones de los distintos grupos políticos ante una ley en mi opinión necesaria ,tanto para los profesionales sanitarios como para los pacientes que deseen acogerse a ella, después de la exposición de motivos por los portavoces de los distintos grupos políticos se paso a la votación, el resultado en mi opinión muy positivo, se admitió a tramite con la mayoría absoluta de la cámara, 74 votos a favor y un voto en blanco, personalmente recibí con satisfacción el resultado, primero por estar a favor de dicha ley y haber tenido la oportunidad junto a algún medico y personal de enfermería de participar y opinar modestamente en el trabajo previo a su presentación y segundo por que fue aceptada su tramitación por unanimidad de todos los parlamentarios.
No dejo de sorprenderme el funcionamiento parlamentario durante la sesión, las salidas de sus señorías después de cada votación y las entradas precipitadas cuando la presidenta llamaba a votar, no me parecieron muy ejemplares, pero de eso escribiré otro día con mas información y sin prejuicios previos.
Respecto al proyecto de Ley de Muerte Digna, espero que tras seguir los tramites parlamentarios , tengamos una ley que sea capaz de beneficiar a la ciudadanía en general , primero por los pacientes como receptores de los derechos que esta ley asigne y segundo por los profesionales sanitarios que podrán realizar su labor dentro de una normativa legal y no en el limbo del deseo. La aprobación definitiva de esta ley debe servir para garantizar el ultimo y obligado viaje en condiciones de dignidad, sin dolor y con los cuidados paliativos que elijamos, bien a domicilio o hospitalarios, esta ley debe proteger lógicamente tanto a las personas que deseemos beneficiarnos de su articulado, como a aquellas que por motivos religiosos, motivos personales o cualquier otra circunstancia no desee acogerse a una ley que por encima de todo debe respetar y favorecer la decisión del enfermo terminal.
Hablar de algo que no podemos evitar como es la muerte, en una cultura como la nuestra donde se nos olvida que no somos eternos y que tenemos fecha de caducidad, hace que evitemos comentar con naturalidad el tema de la muerte y que nos de cierto pudor o miedo, pero como inevitable que es, razón de mas para participar con aportaciones a una ley, que lógicamente no puede determinar “cuando” llegara el momento, pero al menos hará que podamos decidir “como”, con derecho a renunciar a tratamientos terapéuticos que solo servirían para seguir respirando que no viviendo, con derecho a la sedación aunque esto signifique vivir menos, donde sea un derecho elegir cuidados paliativos domiciliarios, residenciales o hospitalarios, esta ley debe proteger y regular el derecho a una muerte digna respetando los derechos de las personas al final de la vida, vivir con dignidad, es un derecho universal, aunque nadie nos lo garantiza , morir con dignidad debería ser la prolongación de una vida digna.
Los avances en la medicina permiten salvar muchas vidas, pero cuando ya no es posible, todos estos conocimientos se deben dirigir a que nuestro final sea sin dolor, facilitando estar rodeados de nuestros seres queridos, ¿Por qué alargar la vida con un sufrimiento innecesario, cuando contamos con los medios suficientes para evitarlo?.
Mientras esta ley realiza su camino parlamentario, la ciudadanía cuenta con una herramienta muy importante, El Testamento Vital o de Ultimas Voluntades, donde podremos expresar, para cuando llegue el momento, como queremos que sea nuestro adiós y que tipos de tratamientos queremos recibir o evitar, con este sencillo documento que podemos realizar ante notario, en casa con dos testigos y luego registrarlo en el Registro Vasco de Voluntades Anticipadas del Departamento de Sanidad, o bien podremos optar por realizarlo en el propio Registro, una vez realizado el Documento de Ultimas Voluntades, es aconsejable que lo comentemos con nuestros familiares mas cercanos, ya registrado, los profesionales sanitarios sabrán que hemos dejado escrito como queremos que nos traten en el final de nuestras vidas y llegado el momento podrán acceder al documento si esta registrado, con ello evitaremos a nuestros familiares el amargo trago de tener que decidir en tan triste momento por nosotros.